Se me ha venido el mundo a los pies cuando he leído que estabas ahogándote, te dolía el brazo izquierdo y el corazón.
Me he esperado lo peor, más de una vez he pensado que te perdía.
Ojalá hubiera estado ahí cuando realmente has necesitado mi ayuda, podría haberte abrazado y decirte que estamos juntos en esto.
Odio la distancia, la odio desde el día que quiso interponerse entre algo que era nuestro.
Te prometo que esto va a salir bien, que vas a durarme muchísimos más años cosita, vamos a cumplir todos los planes que teníamos pensados para un futuro que cada vez está más próximo.
Nos compraremos una casa gigante que esté entre Barcelona y Valencia por la que corretearán dos personitas que tendrán nuestra sangre y seremos muy felices, ¿verdad que sí?
No te dejaré solo principito, siempre voy a estar ahí, porque he de cumplir mi palabra, lo prometido es deuda, pero a cambio tienes que amarme hasta el resto de nuestros días (como haré yo).
Espero que estés donde estés si te pasa algo, sigas cuidándome como hasta ahora estabas haciendo a la perfección.
Te juro que esto será eterno.
Cuando vengas te ahogarás por la cantidad de besos que te daré, se te dormirá el brazo de tanto tenerlo agarrado a mi cintura y te dolerá el corazón de tanto amarnos.
Tu mocosa te ama.





No hay comentarios:
Publicar un comentario